HERMANOS   QUEREMOS AGRADECERLES  POR VISITAR,   ESTA PAGINA DEL MINISTERIO " EL SEMBRADOR" DE MORGANTON CAROLINA DEL NORTE.

QUE DIOS LES BENDIGA SIEMPRE.                                                  

 QUEREMOS EXTENDERLES , UNA INVITACION MUY ESPECIAL PARA QUE NOS ACOMPANEN  ESTE SABADO,   EN LA ASAMBLEA,  DONDE TENDREMOS, PREDICACION Y ORACION POR LAS NESECIDADES DEL PUEBLO DE DIOS
. VENGAN CRISTO Y EL MINISTERIO LOS ESPERA..HERMANAS Y HERMANOS QUEREMOS INFORMARLES QUE LA ASAMBLEA DE ESTE SABADO 30 DE AGOSTO SE ESTARA LLEVANDO ACAVO EN EL CENTRO DE RECREACION DE LA CIUDAD DE MORGANTON.
                                                                                                                                    NOSE LES OLVIDE VISITAR NUESTRA LIBRERIA,LOS SABADOS EN LA ASAMBLEA Y LOS DOMINGOS ANTES Y DESPUES DELA MISA  DONDE TENEMOS UN GRAN SURTIDO  DE BIBLIAS, CATECISMO, LIBROS PARA SU CRECIMIENTO ESPIRITUAL, CDS DE MUSICA CRISTIANA , DVDS. DE  LAS PREDICACIONES DE CADA SABADO, DELOS CONCIERTOS, Y OTROS MAS
 

MENSAJE DEL DIA

“QUIERO QUE ME DES AHORA MISMO, EN UNA CHAROLA, LA CABEZA DE JUAN EL BAUTISTA”

En efecto, Herodes había mandado apresar a Juan y lo había encadenado en la cárcel por el asunto de Herodías, mujer de su hermano Filipo, con la que se había casado.
Pues Juan le decía: “No te está permitido tener a la mujer de tu hermano.
Herodías lo odiaba y quería matarlo, pero no podía,
pues Herodes veía que Juan era un hombre justo y santo, y le tenía respeto. Por eso lo protegía, y lo escuchaba con gusto, aunque quedaba muy perplejo al oírlo.
Herodías tuvo su oportunidad cuando Herodes, el día de su cumpleaños, dio un banquete a sus nobles, a sus oficiales y a los personajes principales de Galilea.
En esa ocasión entró la hija de Herodías, bailó y gustó mucho a Herodes y a sus invitados. Entonces el rey dijo a la muchacha: “Pídeme lo que quieras y te lo daré.
Y le prometió con juramento: “Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino.
Salió ella a consultar a su madre: “¿Qué pido?” La madre le respondió: “La cabeza de Juan el Bautista.
Inmediatamente corrió a donde estaba el rey y le dijo: “Quiero que ahora mismo me des la cabeza de Juan el Bautista en una bandeja.
El rey se sintió muy molesto, pero no quiso negárselo, porque se había comprometido con juramento delante de los invitados.
Ordenó, pues, a un verdugo que le trajera la cabeza de Juan. Este fue a la cárcel y le cortó la cabeza.
Luego, trayéndola en una bandeja, se la entregó a la muchacha y ésta se la pasó a su madre.
Cuando la noticia llegó a los discípulos de Juan, vinieron a recoger el cuerpo y lo enterraron.

ORACION:
Señor, tu nos conoces y sabes el miedo que tenemos a complicarnos la vida, romper con las falsas seguridades que nos cobijan y ese falso consumismo que nos envuelve.
 Tu presencia nos invade y taladra el corazón en lo más hondo, pero la realidad de este mundo que no te entiende y no nos comprende nos hace sentirnos impotentes y tenemos dificultad para presentar el mensaje evangélico de vida.
 En muchas ocasiones nos sentimos impotentes porque al querer descubrirte nos pareciera que todos los que nos rodena no quisieran que te encontrara, nos sentimos marginados, infravalorados, deslegitimados, como si nuestra existencia no tuviese sentido.
 Pero el contemplar a tu Hijo en la Cruz, nos cuestionan toda nuestra existencia, ya que Él se vació, dejó a un lado los miedos y a pesar de todo te fue fiel.
 Supo morir porque tú le bastabas y sobrabas, no tuvo miedo a ser marginado, cosa que nosotros si tenemos. No tuvo miedo a los cambios, supo arriesgarse; a nosotros Señor, nos cuesta arriesgar nuestra vida, dejar nuestra seguridad para anunciar el mensaje de la cruz.
 En definitiva, Tú nos llamas a ser profetas y a denunciar las injusticias, pero tenemos un profundo miedo a asumir nuestro papel profético y ser solidarios con los crucificados de hoy.
 Ayúdanos Padre a ser profetas como tu Hijo Jesucristo nos ha mostrado y muchos otros hombres y mujeres que han descubierto la fuerza salvadora de la cruz....
Amén.